Diez situaciones en las que un abogado te ahorra problemas (y dinero)
Contratar un abogado no es un lujo: es una forma de proteger tus derechos, tu patrimonio y tu tranquilidad. En Colombia, muchas personas acuden tarde a un profesional, cuando el problema ya es grave o costoso. Conocer cuándo sí es necesario contar con un abogado puede ayudarte a evitar riesgos y tomar decisiones informadas.
12/11/20252 min read
¿Por qué contratar un abogado?
1. Para prevenir problemas legales
Un abogado no solo resuelve conflictos: también los evita. Revisar un contrato, validar un acuerdo verbal o estructurar correctamente un negocio puede ahorrarte demandas, pérdidas económicas o incumplimientos.
2. Para actuar con seguridad jurídica
La ley colombiana cambia constantemente. Un abogado conoce normas, plazos, requisitos y procedimientos, y te guía para que cada paso se haga de forma correcta, evitando sanciones o errores.
3. Para defender tus derechos
Cuando existe un conflicto (laboral, civil, familiar, comercial o penal), un abogado puede representarte, negociar o litigar en tu nombre, buscando la solución más favorable.
4. Para ahorrar tiempo y dinero
Un trámite mal hecho puede costarte más que la asesoría inicial. Contar con un profesional reduce riesgos, retrabajos y gastos inesperados.
¿En qué situaciones sí debe contratar un abogado?
1. Contratos y acuerdos
Compraventa de inmuebles o vehículos
Arriendos (como arrendador o arrendatario)
Contratos laborales, comerciales o de prestación de servicios
Asociaciones, alianzas o pactos entre socios
Un abogado revisa cláusulas, identifica riesgos y evita abusos o pérdidas.
2. Procesos de familia
Divorcios, separaciones o liquidación de sociedad conyugal
Custodia de hijos
Cuotas alimentarias
Sucesiones y herencias
Aquí las decisiones afectan lo más importante: tu familia y tu patrimonio.
3. Conflictos laborales
Despidos injustificados
Acoso laboral
Reclamaciones de prestaciones o liquidaciones
Acuerdos con empleadores o empleados
Una mala negociación puede significar perder dinero o derechos.
4. Procesos civiles
Cobros prejurídicos y jurídicos
Incumplimiento de contratos
Responsabilidad civil
Procesos ejecutivos (embargos)
Restitución de inmueble arrendado
Estos casos suelen tener plazos estrictos: actuar rápido es clave.
5. Temas penales
Denuncias por lesiones personales, estafa, hurto, amenazas o fraude
Ser vinculado a una investigación
Acompañamiento en audiencias y declaraciones
Aquí está en juego tu libertad o tu reputación.
6. Empresas y emprendimientos
Creación y formalización de empresas
Cumplimiento normativo (protección de datos, contratos laborales, impuestos)
Revisión de políticas internas y riesgos legales
Un abogado reduce la posibilidad de sanciones y protege tu negocio.
7. Trámites administrativos y ante entidades
Reclamaciones ante EPS, bancos, aseguradoras o entidades públicas
Multas, comparendos, sanciones
Requerimientos de DIAN
Un abogado identifica la mejor vía para resolver el caso.
Conclusión
Contar con un abogado no es solo para momentos de crisis: es una herramienta para tomar decisiones informadas, proteger tu patrimonio y evitar problemas mayores. Una consulta a tiempo puede marcar la diferencia entre una solución sencilla y un proceso largo y costoso.
